España se prepara para una nueva era en la movilidad. La Dirección General de Tráfico (DGT) trabaja en una profunda actualización del Reglamento General de Circulación, cuyo borrador introduce cambios clave para taxistas, repartidores, ciclistas y usuarios de patinetes eléctricos. Si se cumple el calendario, la nueva norma entrará en vigor el 2 de enero de 2026.
Todos con cinturón, también en ciudad
Hasta ahora, algunos colectivos profesionales —como taxistas o instructores de autoescuela— podían circular sin cinturón dentro del casco urbano. El nuevo texto elimina estas excepciones:
a partir de 2026, el cinturón será obligatorio para todos, salvo en tres casos muy concretos: vehículos de urgencia, pasajeros de ambulancias y menores de 1,35 metros en taxi por ciudad (solo en asientos traseros).
La DGT justifica la medida por la necesidad de igualar la protección de todos los ocupantes del vehículo y reducir lesiones en entornos urbanos, donde se concentra el 70% de los accidentes leves.
Más seguridad para riders y VMP
Los repartidores y riders que se desplacen en bicicleta, moto o patinete deberán llevar chaleco reflectante de alta visibilidad, incluso dentro de ciudad.
Por su parte, los patinetes eléctricos deberán circular siempre con las luces encendidas, tanto de día como de noche —una medida que será obligatoria a partir de 2027—, y no podrán usar los carriles VAO.
Equipamiento obligatorio para motoristas
El nuevo reglamento también refuerza la seguridad de los motoristas. Será obligatorio el uso de guantes homologados y calzado cerrado, y se elimina la posibilidad de circular sin casco por motivos médicos.
Protección peatonal y entorno urbano
Entre las medidas urbanas, se prohíbe aparcar cerca de pasos de peatones para mejorar la visibilidad y se amplían los supuestos de prioridad de paso a escolares, mayores, personas con movilidad reducida y unidades militares en tránsito.
Hacia una movilidad más segura y sostenible
La reforma se enmarca dentro de la estrategia de “visión cero” de la DGT, cuyo objetivo es reducir drásticamente la siniestralidad en la próxima década.
El organismo considera que la educación, la tecnología y la normativa deben avanzar juntas para construir ciudades seguras, sostenibles y humanas.
España, además, continúa situándose entre los países europeos donde las personas mayores conducen con más seguridad, reflejo de una cultura vial cada vez más responsable y consciente.

